Preguntas y Respuestas

30. ¿Por qué hay en el hombre un deseo de Dios? (CCC 27) En el hombre existe el deseo de Dios porque:
1. el hombre es creado por Dios
2. el hombre es creado para Dios.
31. ¿Qué evidencias hay en la historia de que el hombre es un ser religioso? (CCC 28) Las muchas manifestaciones de creencias religiosas en la historia, a pesar de las ambigüedades encontradas en ellas, demuestran que el hombre es un ser religioso.
Son ejemplos de manifestaciones de creencias religiosas en la historia: las oraciones, los sacrificios, los rituales, las meditaciones.
32. ¿Qué dice San Agustín sobre la inquieta búsqueda de Dios por parte del hombre? (CCC 30) Hablándole a Dios, San Agustín dice en sus Confesiones: “Nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti” (Conf. 1,1,1).
San Agustín († 430) escribió las Confesiones como una autobiografía espiritual.
33. ¿Cómo se llama a las vías de acceso al conocimiento de Dios a partir de la Creación? (CCC 31) Se llama “pruebas de la existencia de Dios” a las vías de acceso al conocimiento de Dios a partir de la Creación.
34. ¿Qué es una prueba de la existencia de Dios? (CCC 31) Una prueba de la existencia de Dios es un argumento convergente y convincente de que Dios existe.
35. ¿Cuál es el doble punto de partida de las pruebas de la existencia de Dios? (CCC 31) El doble punto de partida de las pruebas de la existencia de Dios lo constituyen:
1. el mundo material
2. la persona humana.
36. ¿Por qué Dios puede ser conocido mediante pruebas a partir del mundo creado? (CCC 32) Dios puede ser conocido por pruebas a partir del mundo creado, porque algunas realidades presentes en el mundo no pueden tener su origen en sí mismas y por lo tanto requieren de un creador que las preceda y/o sea su fin.
Tales realidades son las del movimiento y del devenir, de la contingencia, del orden y de la belleza del mundo.
37. ¿Qué es la contingencia de todo ser creado? (CCC 32) La contingencia de toda criatura es el hecho de que estas realidades no tienen en ellas mismas ni su primer principio (=la razón por la que existen) ni su fin último (=la razón para la cual existen), sino que dependen de alguien que las creó por algún motivo.
38. ¿Cuál es el locus classicus para la posibilidad de conocer al Creador desde su criatura? (CCC 32) El locus classicus para la posibilidad de conocer a Dios a partir de su criatura es Rom. 1,19ss.
“Lo que de Dios se puede conocer, está en ellos manifiesto: Dios se lo manifestó. Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables".
39. ¿Por qué se puede conocer a Dios a partir del alma espiritual del hombre? (CCC 33) Se puede conocer a Dios a partir del alma espiritual del hombre porque esta alma es irreductible a lo meramente material y por consiguiente sólo puede tener su origen y fin en Dios.
40. ¿Por qué la existencia de la Creación atestigua la existencia de Dios? (CCC 34) La existencia de la Creación atestigua la existencia de Dios porque la creación no contiene en ella misma su primer principio o fin último. Por lo tanto debe haber una realidad que sea el primer principio y fin último de la creación. Esa realidad es Dios.
41. ¿Por qué no son suficientes las pruebas de su existencia para conocer a Dios? (CCC 35) No es suficiente conocer a Dios mediante las pruebas de su existencia, porque estas pruebas sólo pueden predisponer al hombre a la Fe y ayudarlo a ver que la Fe no se opone a la razón. El hombre, sin embargo, está llamado a tener una relación personal e íntima con Dios, la cual no puede ser dada por estas pruebas.
42. ¿Qué Concilio define la posibilidad de un conocimiento natural de Dios? (CCC 36) El Concilio Vaticano I (1869-70) define en su Constitución Dogmática Dei Filiusla posibilidad de un conocimiento natural del hombre.
“Conocimiento natural de Dios” significa que el hombre puede conocer a Dios por la luz natural de la razón.
43. ¿Por qué Dios revela verdades morales y religiosas que no superan la inteligencia humana? (CCC 38) Dios revela verdades religiosas y morales que no superan a la razón humana de modo que estas verdades puedan ser conocidas por todos los hombres:
1. con facilidad
2. con certeza firme
3. sin mezcla de error
No hay necesidad en absoluto de revelar una verdad que puede ser conocida por la sóla capacidad de la razón humana.
44. ¿Sobre qué base podemos hablar de Dios con todos los hombres, incluso paganos y ateos? (CCC 39) Podemos hablar de Dios con todos los hombres, incluso con paganos y ateos, sobre la base de la razón humana, ya que mediante la razón todos los hombres son capaces de llegar a un conocimiento de Dios.
45. ¿Por qué es limitado nuestro lenguaje sobre Dios? (CCC 40) Nuestro lenguaje sobre Dios es limitado porque:
1. nuestro conocimiento de Dios es limitado
2. sólo podemos nombrar a Dios a partir de sus creaturas
46. ¿Cómo procede la teología natural en orden a obtener conocimiento de Dios? (CCC 41-43) En orden a alcanzar conocimiento de Dios la teología natural procede en tres pasos desde el efecto (las creaturas) a la causa (Creador).
1. nombra a Dios a partir de las perfecciones de sus creaturas
2. niega de Dios cualquier imperfección encontrada en sus creaturas
3. afirma de Dios en forma supereminente las perfecciones encontradas en sus creaturas.
Estos tres pasos se llaman en latín: via positiva, via negativa y via eminentiae.
47. ¿Por qué las perfecciones de las creaturas son un punto de partida para hablar de Dios? (CCC 41) Las perfecciones de las criaturas son un punto de partida para hablar de Dios porque “de la grandeza y hermosura de las criaturas se llega, por analogía, a contemplar a su Autor” (Sb 13,15).
48. ¿De qué debe ser purificado nuestro lenguaje al hablar de Dios? (CCC 42) Al hablar de Dios nuestro lenguaje debe ser purificado de todo cuanto tiene de limitado, de expresiones sujetas a imágenes, de lo imperfecto.
49. ¿Puede el lenguaje humano aprehender a Dios? (CCC 43) Sí, el lenguaje humano puede aprehender (=conocer) a Dios, pero en su infinita simplicidad es incapaz de expresar a Dios.
Letrán IV (1215): "Entre el Creador y la criatura no se puede señalar una semejanza tal que la diferencia entre ellos no sea mayor todavía".